Nuestro Blog

Los compromisos transfronterizos en materia de cambio climático requieren coaliciones intersectoriales

En medio de todas las discusiones y reuniones de la conferencia de la COP22 sobre el cambio climático en Marrakech, dos temas ocuparon un lugar central. Con el Acuerdo de París entrado en vigor a comienzos de noviembre, es evidente que tenemos que convertir sus compromisos en acción. Y si queremos hacerlo con éxito, entonces la colaboración y la formación de coaliciones que trabajan hacia un objetivo compartido será vital.

Es evidente que estas coaliciones deben incluir a las naciones que trabajan con otras naciones: el cambio climático es un desafío mundial que requiere una respuesta global. Pero para aprovechar nuestro poder colectivo y cumplir con nuestros objetivos de cambio climático, necesitamos una colaboración que cruce tanto los sectores como las fronteras.

Junto a China, Estados Unidos y Rusia, los países con tres de las mayores emisiones de gases de efecto invernadero, Sudáfrica, Sierra Leona y Camerún, se encuentran los africanos que firmaron y ratificaron el Acuerdo de París. Para alcanzar sus objetivos, estas naciones tendrán que tomar medidas hacia la sostenibilidad en todos los niveles, desde la educación y la concienciación pública hasta la implementación y las políticas públicas. Y para ello se requerirá un enfoque colaborativo.

Las empresas tienen un papel fundamental que desempeñar. Empresas como BT tendrán que trabajar eficazmente con otros – gobiernos, consumidores y otras partes interesadas y grupos importantes – si queremos entregar el cambio que necesitamos para nuestro medio ambiente.

En Marrakech, la atención se centró en varios ejemplos importantes de asociaciones intersectoriales que necesitamos. Y mientras que la huella de carbono del continente sigue siendo relativamente modesta en comparación con otras regiones, muchos de estos ejemplos prometedores se pueden encontrar justo en la puerta de África.

Marruecos es un gran ejemplo de los pasos que las naciones africanas están siguiendo para hacer frente al cambio climático. No hace mucho, Marruecos era el mayor importador de energía del Medio Oriente, y más del 97% de su energía provenía de combustibles fósiles. Ahora, el reino está en camino de suministrar más del 40% de su energía a través de las energías renovables en el año 2020.

En Ouarzazate, justo en el camino de la Conferencia del año pasado, la mayor planta solar del mundo se está construyendo en el borde del desierto del Sahara. A principios del 2016, el rey Mohammed VI abrió la primera fase de la planta, que alimentará a más de un millón de hogares para el 2018 y reducirá las emisiones de carbono en unas 760.000 toneladas al año. Una transición notable, la cual es posible por el impulso colectivo de las empresas, el gobierno, los consumidores y los organismos ambientales.

El lanzamiento oficial de SMARTer2030 Action Coalition es otro gran ejemplo de colaboración en acción. BT se complace en formar parte de una asociación que reúne a la industria de las TIC, empresarios, los responsables políticos y la sociedad civil, para garantizar que las tecnologías de la información y las comunicaciones estén en el centro de nuestra respuesta al cambio.

Garantizar que el uso creciente del mundo de las TIC no exacerbe las emisiones de carbono, mientras que al mismo tiempo  aprovechando el favorable potencial de las TIC para reducir las emisiones de CO2 en una amplia gama de sectores industriales, Global e-Sustainability Initiative y BT. Trabajando hacia una economía baja en carbono y estar seguro que, juntos, podemos aprovechar todo el potencial de las TIC.

La COP22 estableció que el Acuerdo de París está aquí para quedarse y que las empresas ya están desempeñando un papel esencial en el cambio de mentalidad y la redefinición de las estrategias de cambio climático. Pero ni las empresas ni cualquier otro grupo pueden hacerlo por sí solo. El progreso que hemos visto en África y en todo el mundo es el resultado de un esfuerzo cooperativo y coordinado. Ahora necesitamos escalar nuestra respuesta, juntos.